El cambio climático tiene múltiples consecuencias que a día de hoy ya están afectando a la vida en el planeta en todos los niveles, ya lo llevan diciendo muchos años numerosos científicos. Uno de los efectos de este calentamiento global es el deshielo del Ártico, éste se ha convertido, por otra parte, en una oportunidad para un gran número de empresas que ven nuevas formas de negocio en la explotación de sus recursos, ahora más accesibles para el turismo.

El calentamiento global ha provocado que este último invierno la capa de hielo del Polo norte haya batido su nivel mínimo histórico. Esta tendencia, que cada vez va a más, hace que se pueda navegar por sus aguas que hasta actualmente eran casi inaccesibles para los barcos.

La compañía de cruceros Crystal Cruises anunció que este verano una ruta por el Paso del noroeste será inaugurada. Esta ruta marítima bordea desde el norte de América, pasando por el norte de Canadá, una zona que desde hace miles de años ha estado congelada incluso en los meses de verano. El barco que que realizará esta ruta será el crucero Serenity, y se convertirá en la mayor embarcación, con 1.725 pasajeros, en navegar por esta parte de la Tierra que conectará Alaska con Nueva York.

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En un principio solo se trata de un único viaje, pero las posibilidades de explotar el Ártico para el turismo de masas son cada vez más notables por el número de empresas que de ello quieren sacar provecho.

El asunto se encuentra bajo la autoridad de las gobiernos de los países por los que circulan dichas rutas, en sus manos está permitir o denegar el permiso para operar estas rutas de una forma comercial.

Los riesgos que esto conlleva no son solamente ambientales, sino que cualquier catástrofe o accidente que ocurra en esta zona del planeta será muy difícil de controlar y solucionar ya que se encuentra a mucha distancia de cualquier punto de salvamento fijo. Para evitar daños, la empresa crucerística que llevará a cabo este proyecto por primera vez tiene planteado que el crucero navegue junto a un barco rompehielos y un helicóptero que detecte la presencia de masas de hielo potencialmente peligrosas para el barco de pasajeros.